Sociedad

A  nadie escapa la complejidad de ciertas problemáticas actuales, así como los graves efectos que representan para la convivencia. Las preocupaciones sobran pero felizmente la esperanza no falta: muy a su modo, con destellos casi insignificantes, suele llegar cuando todo parece indicar que no había sido invitada. Allí está, convocándonos a fortalecerla.

Difícil reto el de ser conscientes de las realidades del mundo actual sin renunciar al compromiso de luchar por construir una sociedad más justa y fraterna.