La persona

Toda vida implica la necesidad de estar atentos al afuera sin descuidar el adentro, darse el lugar a sí mismo sin olvidarse de los otros. Equilibrio difícil de lograr, de tal manera que en algunas circunstancias caemos en la cuenta de que hemos abandonado parcialmente uno u otro extremo de la relación.
El encuentro con uno mismo no resulta nada fácil en una cultura que prioriza la apariencia, en donde la imagen exige arduo proceso de mantenimiento. Sin embargo, periódicamente nos llegan indicios de la necesidad del reencuentro con uno mismo, es entonces cuando procuramos acercamientos siempre provisorios a la manera en cómo estamos siendo, en cómo nos vamos construyendo.

“La persona y sus desafíos” (México, 2006)


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